Bogotá · Desde 2009
Un taller construido pieza a pieza
Tisquesusa nació de la convicción de que un reloj merece tiempo, no prisa. Trabajamos en Bogotá con métodos de banco y criterio artesanal.
Volver al inicioNuestra historia
Cómo empezó Tisquesusa
El taller abrió en 2009 en el barrio Chicó de Bogotá, fundado por Hernando Vargas después de más de una década trabajando bajo la tutela de un relojero suizo que se instaló en la ciudad en los años ochenta. El nombre Tisquesusa remite al cacique muisca, figura de calma y firmeza — dos valores que Hernando quiso que el taller encarnara desde el primer día.
En los primeros años, el taller atendía principalmente a coleccionistas y familias que querían reparar piezas heredadas. Con el tiempo, la clientela creció por recomendación directa. Hoy trabajamos con relojes de uso cotidiano, piezas antiguas y casos que otras casas de servicio prefieren no tocar.
No tenemos prisa. Cada reloj entra al banco cuando hay espacio para atenderlo bien. Preferimos un plazo honesto a una entrega apresurada.
Misión
Por qué hacemos este trabajo
Un reloj mecánico es uno de los objetos más densamente cargados de significado que existen. Representa tiempo — el del fabricante que lo diseñó, el del propietario que lo usa y el de quienes lo recibirán después. Intervenir en eso es una responsabilidad que tomamos en serio.
Nuestra misión es devolver función y confianza a cada pieza sin borrar su historia. No usamos piezas de reemplazo genéricas cuando hay alternativas adecuadas. No pulimos cajas que solo necesitan limpieza. No hacemos más de lo que el reloj necesita.
"El mejor servicio es el que el cliente no nota — el reloj simplemente funciona."
Las personas del taller
Quiénes trabajan aquí
Hernando Vargas
Relojero principal
Más de veinte años en el oficio. Especializado en movimientos suizos y restauración de piezas de colección. Formado bajo tutoría directa en técnicas de banco europeo.
Lucía Moreno
Técnica de componentes externos
Responsable del trabajo en cristales, coronas y cajas. Lleva doce años en el taller y maneja el proceso de cotización y entrega con los clientes.
Carlos Mendoza
Asistente de taller
Aprendiz avanzado a cargo de las pruebas de cronometría y el mantenimiento del archivo de servicios. Estudiante de técnica relojera con enfoque en movimientos japoneses.
Cómo trabajamos
Estándares del banco de trabajo
Diagnóstico documentado
Todo trabajo comienza con una revisión registrada. Se anota el estado de ingreso, las anomalías encontradas y el trabajo propuesto antes de tocar el movimiento.
Lubricantes de uso relojero
Utilizamos lubricantes específicos para cada tipo de pieza: aceites de baja viscosidad para pivotes finos y grasas técnicas para engranajes de mayor carga.
Medición en cronógrafo
Después del ensamblaje, cada movimiento se somete a prueba en distintas posiciones para verificar la marcha diaria dentro de rangos aceptables.
Custodia responsable
Los relojes se almacenan en cajones individuales etiquetados durante el período de trabajo. No se mezclan piezas ni accesorios de distintos clientes.
Prueba de presión
Para relojes con especificación de resistencia al agua, se realiza prueba de estanqueidad tras el reemplazo de juntas. El resultado se incluye en la nota de servicio.
Archivo de intervenciones
Guardamos un registro de cada servicio. Si el mismo reloj regresa años después, podemos consultar su historial y entender qué se hizo en cada etapa anterior.
Relojería en Bogotá
Trabajo de taller en una ciudad que se mueve rápido
Bogotá tiene una tradición de oficio artesanal que no siempre es visible desde la calle. Tisquesusa forma parte de ese tejido: un espacio donde la velocidad no manda y cada pieza recibe el tiempo que necesita. Trabajamos con relojes mecánicos y automáticos de manufactura europea y japonesa, atendiendo tanto a coleccionistas como a personas que llevan un reloj de uso diario que quieren mantener en buen estado.
La relojería de precisión exige herramientas adecuadas, conocimiento del movimiento específico y paciencia para observar el comportamiento del mecanismo tras el servicio. En el taller seguimos un proceso ordenado: diagnóstico, presupuesto, trabajo y entrega con documentación. El cliente sabe en todo momento qué se está haciendo y por qué.
Atendemos consultas por escrito y en persona, en horario de taller. El primer paso es siempre la misma pregunta: ¿qué le pasa al reloj?
Contactar
¿Tiene un reloj para el banco?
Escríbanos con una descripción breve de la pieza y el problema. Le respondemos con lo que encontramos en el diagnóstico.
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